EBENEZER AQUÍ Y ALLÁ. MITOS Y VERDADES
EBENEZER DESDE ADENTRO
La vivencia afirma el corazón. El estudio confirma las capacidades. Pero el total de tu potencial se refleja en el total de la práctica.
La convivencia constante, desde los salones hasta el comedor, con personas de diferente cultura y diferente temperamento, e incluso distintas políticas de hogar, forjan tu carácter, el temperamento, generan tolerancia y su mayor enseñanza: te entrena para trabajar con la gente, dentro de tu propio campo ministerial
CAMPO VERDE
Un cristiano convencido de integrar el cuerpo de Cristo debe entender la salud y el cuidado integral de su cuerpo como un tema pilar en la formación cristiana.
Por eso, en Ebenezer, el campo deportivo es más que un espacio verde para sudar detrás de una pelota, gritar y divertirse. Cualquier otra perspectiva del sistema nos puede mostrar el deporte, entrenamiento y esparcimiento físico como una expresión terrenal de esfuerzo, placer, cansancio, figura. ¿Pero sirve de algo? Para un ebenezerense jugar regula el estrés académico, ajusta tu mente y tus emociones al encuentro social en el esparcimiento y pone a prueba tu temperamento en medio del manto verde, sobre el que se mueven vivos ejemplares del templo de Dios, 2018 años después del velo rasgado.